Faltaban algo menos de tres meses para que yo naciera cuando se produjo el golpe de estado del 23F. Así que, para bien y para mal, me perdí aquella mítica y vibrante noche de transistores con final feliz tantas veces recordada por oyentes y periodistas.

Desde que tengo uso de razón y desde mucho antes escucho la radio durante muchas horas al día. E incluso cuando no puedo prestarle toda la atención necesaria me gusta tenerla de fondo.

De hecho, soy incapaz de dormirme sin escuchar los tribiales programas deportivos que arrancan con la medianoche. Y no hay mañana en la que no me despierte con los noticieros matinales, venidos a menos en los últimos años.

Incluso durante un tiempo frecuenté los programas de confesiones radiados en la madrugada que son, os lo aseguro, absolutamente incompatibles con las clases en la universidad y con el trabajo. Y tampoco me puedo olvidar de los magazines deportivos de los fines de semana con los que tantas y tantas personas hemos crecido y
disfrutado.

Eso por no hablar de los programas de muy diverso pelaje que abundan en ese territorio de nadie que son las sobremesas de los sábados entre el informativo de la comida y el inicio de los deportes.

El caso es que hasta que tuve 23 años y la vida me llevó por otros derroteros me consideré un hombre de radio. Y con Iñaki Gabilondo como gran referente soñé con ser locutor en una de las grandes cadenas nacionales.

Desde el primero hasta el último año de la carrera trabajé, sin ver un duro y por este orden, en una radio municipal, en la emisora interna de la ONCE, como becario en Radio Euskadi y en una emisora pirata: Tas Tas Irrati librea. En todos los casos estuve enrolado en programas que tenían que ver con la cultura y los libros, el cine y la música, las artes plásticas, las entrevistas y la conversación.

Gorka Fernández (@gorkafm) es uno de esos grandes tipos que he tenido el honor y el placer de conocer gracias a mi etapa radiofónica. La última vez en la que coincidí en un estudio de radio con él fue hace ya la friolera de siete añios, en las navidades de 2004. Gorka, ¿Te acuerdas?

Tras tanto tiempo, ayer nos reencontramos en las ondas. Y fue, lo que se dice, una auténtica gozada. Aquí tenéis la prueba:
http://t.co/1H25rr6a

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