Desde algún momento algo lejano de nuestras vidas que ya ni
recordamos, pero que debe situarse aproximadamente entre la
adolescencia y los primeros años de la carrera, algunos escuchamos jazz con inmensa devoción y sin ser expertos. Incluso sin ser músicos, y sin que nos importe no saber algunos de los rudimentos básicos y fundamentales: tecnicismos, nombres, fechas, anecdotario. Pero nuestra pasión y militancia no tienen nada que envidiar a la de quienes sí cumplen todos esos requisitos y alguno más.

El problema, por decirlo de alguna manera, es que la criatura del jazz tiene muchas cabezas y más de un corazón. Por tanto, abarcarla es una utopía. Además, hay que asumir que sus códigos ocultos están inscritos en algún lugar aún desconocido. Por eso yo me conformo con tener cuatro o cinco autores de referencia y diez o doce piezas para escucharlas una y otra vez sin miedo a cansarme de ellas.

“In a sentimental mood” es una de mis favoritas. Para quien no la conozca, escucharéis a dos de los más grandes: Duke Ellington al piano y John Coltrane al saxo. Disfrutad de este tenue y sinuoso susurro: http://youtu.be/sCQfTNOC5aE

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