Como tanta otra gente, cuando era adolescente (e incluso un poco después) me fascinaba la engolada y casi impenetrable poética de Silvio Rodríguez. Ahora que revisito algunas de sus canciones para subir una al blog, aprecio ésta en particular. Su sencillez y su hermosura son demoledoras. Es la viva constatación de la efectividad del sentimentalismo bien entendido.

http://youtu.be/o79ltcpPcD0

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